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Edición #3

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Por: Ruth Elizabeth Gutierrez

 

 

La responsabilidad social como objeto de conocimiento en la Educación Superior
Por:Ruth Elizabeth Gutierrez
Jefe del Departamento de Ciencias Administrativas
email: regutierrez@uao.edu.co

Palabras Claves: responsabilidad social empresarial, RSE, recursos humanos, RRHH.

El presente artículo de reflexión realiza un acercamiento a lo que se ha denominado la Responsabilidad Social de la Empresa Educativa Superior, la cual, unida a los otros sectores de la sociedad, busca formar en cada sujeto educable una serie de competencias que tienen su asiento en un criterio ético encordelado con el tejido moral, de tal manera que pueda asumir responsablemente su desempeño y vinculación con los sucesos actuales de la sociedad, local, nacional o internacional, al tiempo que se proyecta comprometidamente con su propio bienestar, el de las generaciones actuales y futuras.

Al entrar en dicha reflexión, es común percibir por parte de los sujetos epistémicos que los planteamientos filosófico-morales se diluyen en pro del reforzamiento de conocimientos científicos y competencias técnicas, favoreciendo la ausencia de reflexión consciente en torno al sujeto, “su representación de sí mismo y de su lugar” (Balegno, citado en Cano, 2001, P.330) o papel determinante en la problemática que le rodea, a pesar de saber que “lo primero que la educación transmite a cada uno de los seres pensantes es que no somos únicos, que nuestra condición implica el intercambio significativo con otros parientes simbólicos que confirman y posibilitan nuestra condición” (Savater, 1997, P.38), por lo que toda actuación debe tener como base primigenia el bienestar general, por encima de nuestra subjetividad.

¿A quién corresponde vincular al sujeto cognoscente con el mundo simbólico?, si no se le está situando frente a un otro como semejante, sino que se le está dejando deleitarse y fortalecerse con la idea del solitario que debe demostrar su superioridad, con lo cual se está olvidando de sí mismo en conjunción con un otro (Colmenares, 2001, P.338).  Ésta situación se acrecienta en el estudiante de educación superior, dado que, al haber tenido de manera efímera un referente a partir del cual hubiese podido simbolizar, difícilmente asume un concepto global de responsabilidad o de sociedad y, por ende, la responsabilidad social se encuentra ajena a sus propósitos centrales de vida, reforzando sus competencias para avasallar en la escaramuza laboral. 

INTRODUCCIÓN

Desde el momento en que el PNUD enunció que la educación debía estar orientada hacia el Desarrollo Humano Sostenible, a partir de un apropiado proceso donde “las sociedades y los individuos fueran tan exitosos como hubiese sido su educación” (PNUD, 1998, xvi), diversas entidades del orden público y privado en todo el mundo, entre ellas el Ministerio de Educación Nacional y la Asociación Colombiana de Universidades, han venido promulgando una serie de exigencias en calidad, ofreciendo capacitación, presentando propuestas para ampliación de cobertura, cualificación docente y fortalecimiento de planes curriculares, entre otros.

Al realizar un análisis de los resultados del proceso educativo, tratando de cotejar lo planificado frente al producto social, dos situaciones se evidencian claramente: por una parte, en cada joven aparecen competencias de orden técnico, del hacer(Corpoeducación, 2000), que dan cuenta del excelente desempeño del talento humano cuando asume funciones y responsabilidades específicas del ejercicio profesional; de otra parte, se percibe disparidad absoluta al momento de pasar una revisión por las competencias denominadas del ser o competencias ciudadanas (CORPOEDUCACIÓN - MEN, 2000), personales e interpersonales (SENA, 2000). 

El panorama es realmente preocupante, no sólo porque va en contravía de los esfuerzos planteados desde el proceso educativo, sino porque la incoherencia entre beneficio y costo social sale a relucir de muchas maneras: se encuentran actos de agresión y de violencia en aulas y espacios públicos, como aquellos en donde jóvenes hinchas de un equipo de fútbol golpean y quitan la vida a jóvenes hinchas del equipo rival; se encuentran docentes amenazados por estudiantes o acribillados por balas desconocidas; se encuentran jóvenes secuestrando niños con el propósito de recuperar, con el dinero del chantaje, lo invertido en las famosas pirámides; se encuentran titulados profesionales ofreciendo psicoactivos dentro y fuera de las instituciones universitarias, además de verificar que muchas jóvenes adolescentes y universitarias entregan su cuerpo para conseguir el dinero que les permitirá cancelar el semestre o acceder a las boutiques de marca y de moda, queriéndose convertir en un hito para sus congéneres.

Estableciendo que el propósito de la educación superior es formar competencias que tienen su asiento en un criterio ético, encordelado con el tejido moral, de tal manera que, ya sea como estudiante o como egresado, el sujeto pueda asumir responsablemente su desempeño y vinculación con los sucesos actuales de la sociedad, local, nacional o internacional, al tiempo que se proyecta comprometidamente con el bienestar de las generaciones actuales y futuras, asoman algunas inquietudes: ¿Qué estamos construyendo o a quién estamos educando? (Balegno, 2001, P.340).  Y desde la Universidad: ¿Qué está ocurriendo con la responsabilidad social de la empresa universitaria, desde la perspectiva del sujeto educable?

Pero, siendo la Responsabilidad Social como objeto de conocimiento un constructo de orden subjetivo, ¿Puede haber punto de encuentro entre el constructo social, el constructo institucional y el constructo del estudiante o egresado? ¿Dónde y cuándo se verifica que todos estén encauzados en el mismo sentido, o lo que es igual, que todos se enfoquen hacia el mismo objeto del conocimiento? Para aproximarse al motivo de discusión, además de lo institucional, se hace menester abordar el ejercicio docente dentro de aspectos esenciales de la práctica investigativa y de la proyección social, puesto que los tres procesos articulados han de dar cuenta de la responsabilidad Social Universitaria.

Es necesario aclarar que la discusión apenas se inicia, con lo cual se pretende franquear el camino buscando que en diversas esferas se promueva dicho análisis, porque la sociedad, las instituciones y los sujetos educables lo requieren, para moldear desde ya la comunidad co-responsable que lidere procesos de desarrollo humano sostenibles.

 

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